Burning Man, Nuestra Experiencia #2 El viaje a Black Rock City

Si fueras al desierto por 8 días, además de 8 litros de agua por cada día, ¿Que más llevarías?, ¿y cómo lo llevarías?

burnsmlEsa es la pregunta que por varios meses nos angustió, no tanto el qué, sino el como.
Como ya lo habíamos mencionado en el post anterior, la cantidad de información que hay en las páginas del festival es abrumante; además de los 10 “mandamientos”, existen reglas de conducta, consejos, cuidados, etc. pero en cuanto a lo que hay que llevar se refiere, encontré pocos datos. Se aconseja llevar 6 litros de agua por día, por persona y comida suficiente para los 8 días y ya está, es todo. Pero sabíamos que la cosa no es así de fácil, en primer lugar, ¿como llevaríamos 96 litros de agua hasta el profundo desierto de Nevada? (6*8*2). ¿Y la comida, la tienda de campaña, la ropa? Y, si bien habíamos escuchado que la gente regala alcohol y cerveza, también sabíamos que no podíamos depender de los demás, así que teníamos que llevar lo nuestro. Y por si fuera poco, sabíamos que es super, super aconsejable llevar bicicleta, pues es el medio de transporte por excelencia.

Para llegar al Burning Man, existen cinco posibles formas, pero como no sabemos saltar en paracaídas ni tenemos el dinero para pagar un avión privado, consideramos las otras tres;

  • Rentar un auto o Motorhome y conducir hasta BRC. La ventaja de este método es que se tiene la libertad de llegar el día y a la hora que uno quiera, además de que dependiendo del tamaño del vehículo, se puede dormir en él, guardar cosas dentro, y partir el día que quieras, y si tienes espacio o un rack, puedes llevar las imprescindibles bicicletas. La desventaja es el costo, pues además de la renta, los seguros y la gasolina, hay que considerar que durante el evento, no lo utilizaras para nada, por lo que se estará pagando una renta sin mucho sentido, a menos que hayas rentado un motorhome. En motorhome, el precio incluyendo dos o tres días antes y después del evento saliendo de Las Vegas, alrededor de $1,500 USD mas gasolina y millas. En carro, el precio varía entre $600 y $1,000 USD. Esta era nuestro primer opción, pero como no habíamos podido comprar un pase de vehículo, el cual es obligatorio, no podíamos mas que esperar a que en la segunda venta de pases para vehículos tuviéramos la suerte suficiente para adquirir uno.
  • Tomar el autobús llamado Burner Express, que sale de San Francisco o Reno es el método que mas aconsejan, un poco para liberar el tráfico que se forma al entrar y salir del evento. Pero considerando que el costo del boleto desde San Francisco era de $100 USD mas $50 USD por el espacio para bicicletas, (las cuales tendríamos que comprar) y que esto era solo de ida. Nos daba un total de alrededor de $800 USD. Además está el inconveniente de tener poco espacio para llevar cosas como la casa de campaña y alimentos.
  • La tercera es tal vez la mas económica y arriesgada, que es, llegar a la ciudad de Reno y pedir “ride” a alguno de los miles de Burners que van de camino a BRC. Pero como los planes en los que no tengo control no me agradan tanto, lo dejé solo como un plan B.

 

mi hermana y mi cuñado nos ofrecieron prestarnos una camioneta tipo van y dos bicicletas, el problema es que ellos viven en el norte del estado de Washington, así que tendríamos que volar hasta Seattle y de ahí bajar conduciendo por 1200 kms

 

El 3 de Agosto, un poco menos de un mes antes del festival, llegó la fecha para adquirir el pase para vehículos, el cual si pudimos comprar. Esto nos quitó un gran peso de encima pero nos puso otro; Tendremos que rentar un auto en San Francisco o en Las Vegas, comprar una tienda de campaña, comprar dos bicicletas, comprar esto, comprar lo otro, comprar y comprar muchas cosas.
Afortunadamente mi hermana y mi cuñado nos ofrecieron prestarnos una camioneta tipo van y dos bicicletas, el problema es que ellos viven en el norte del estado de Washington, así que tendríamos que volar hasta Seattle y de ahí bajar conduciendo por 1200 kms. Lo cual incrementaba la aventura y de paso ¡podría visitar a mis hermanos!


Salimos de Querétaro, a donde no regresaríamos sino hasta ser “Burners” oficiales.
El vuelo y todos los predicamentos de transbordar en Los Angeles fueron los normales, salimos de casa a la 01:00 am y llegamos a Seattle a las 19:00 hrs. Donde mi hermano nos recogió ¡y con quien pudimos pasar unos estupendos días!

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Seattle
Después tomamos el Ferry de Seattle a Kingston, donde mi cuñado y mi hermana nos esperaban para después conducir hasta Port Townsend.

Día #1 conduciendo hacia el Burning Man

Dos o tres días pasaron, en lo que pudimos ver detalles sobre “trucos” de la camioneta y consejos que mi cuñado me dió antes de partir.

Así, un día salimos rumbo al sur, no se porqué, pero siempre salir en dirección al sur lo relaciono con ¡AVENTURA!

Durante el viaje, paramos en la primer tienda de campismo (REI), donde compramos los últimos utensilios que nos hacían falta. Al pasar por Portland el tráfico nos detuvo por mas de una hora.
Conduje por muchas horas, hasta ya bien entrada la noche. Llegando a Bend, en Oregon, buscamos algún lugar para estacionarnos, pero google maps nos recomendó un camping a las afueras de la ciudad. Cansados y sin ganas de seguir buscando algún sitio seguro, nos dirigimos directamente al camping. Después de una ducha, dormimos como bebés en la mejor cama que podríamos imaginar, un increíble colchón que ocupaba casi todo el espacio trasero de la camioneta.

 

Día #2 conduciendo hacia el Burning Man

En Estados Unidos, uno puede tener una idea de que tan alejados nos encontramos de la civilización y modernidad, por medio del número de cadenas de tiendas y restaurantes en el pueblo o ciudad, así que cuando ví que el último Walmart se encontraba a unos 5 kms. nos dirigimos a comprar víveres y alguna que otra baratija para el festival.

Un par de horas después, hicimos una pequeña parada en un área de descanso, donde ví una camioneta con dos bicicletas en un rack y la placa trasera removida de su lugar, pegada en la parte superior, con un improvisado sistema de iluminación que constaba de una lámpara pegada también con cinta gris. Al ver esto, le comenté a Ana, “estos también van al burning man” -”¿como lo sabes?”- me dijo, “por las placas y cómo las han removido de su lugar”. Esto es algo de lo que se lee en la guia para entrar al festival, ya que si entras de noche, debes tener las placas en el lugar mas visible e iluminadas, si es que las has bloqueado con algo, por ejemplo, bicicletas.

Cuando llegaron los dueños de la camioneta, platicamos un poco sobre el burning man y de nosotros, uno de ellos venía desde Alaska, y su amigo era de Bend, Or. Nos preguntaron a que hora teniamos planeado llegar a las puertas de BRC, a lo que le conteste que yo pensaba que como a las 04:00 am, para evitar el calor del dia, pues no traíamos aire acondicionado. -”Nada mas no lleguen antes de las 12:00 am, pues serán devueltos al final de la fila si llegan y las puertas están cerradas.”- “claro”- le dije “también hemos leído el manual”-.

Nos aconsejaron esperar a que se diera la noche en algún lugar del camino, ellos de hecho pasarían por un lugar de aguas termales y esperarían ahí toda la tarde.
Sin seguirlos, llegamos a las aguas termales, que por sus características, lo hace un lugar surreal. Muchos burners que bajan del norte pasan por aquí, a veces acampando por un par de noches. Nosotros solo estuvimos un par de horas, aunque al estar rodeados de esa gente, logramos sentir un poco la pre-exitación del festival.

Durante el camino, nos perdimos por una o dos horas, lo que nos retrasó considerablemente. Alrededor de las 21:00 hrs. llegamos a Cedarville, el último pueblo antes del desierto profundo de Nevada. Había varios vehículos aparcados a la orilla de la calle principal que atraviesa el pueblo, algunos restaurantes aún abiertos ofreciendo café para los aventureros que ahí parábamos antes de la aventura que nos esperaba.

Dormimos un par de horas y en punto de las 23:00 hrs. Me puse al volante y lentamente continuamos el peregrinaje. En el último restaurant bar abierto del pueblo, había gente afuera despidiendo burners, al pasar, nos saludaron desde lejos y me sentí increíblemente bien. Mas adelante, solo había oscuridad, de ese tipo de mágica oscuridad que solo las noches en el desierto ofrecen.

Entramos en la dimensión desconocida a unas 25 millas por hora, yo iba preparado con mi album favorito “An American Prayer” de The Doors.

Entramos en la dimensión desconocida a unas 25 millas por hora, que es lo permitido en los pueblos, mas adelante, 45, despues 55 y hasta 65 millas. Yo iba preparado, traía conmigo mi álbum favorito para conducir de noche por el desierto, si, tengo un álbum favorito para eso, “An American Prayer” de The Doors.

Por un rato, estábamos solos en una carretera que mas bien parecía Mexicana, con baches y todo.. Mas adelante, se nos unió otro vehículo, después ambos nos unimos a otro vehículo adelante, para formar una pequeña caravana y sentirnos mas seguros supongo.
Eran las 12:00 de la media noche y aun no se veía rastro alguno de Gerlach, el pueblo hermano de BRC, pero 15 o 20 minutos adelante algo nos sorprendió; A lo lejos, una apenas visible pero larga línea iluminaba y cortaba el horizonte.. -¿Será eso el Burning Man?”- me pregunté.. pero al acercarnos mas, la linea se hacía mas larga, mas extensa.. -”Eso es demasiado grande para ser un pueblo como Gerlach, y he visto en el mapa que por aquí no hay ciudad alguna”-. ¿Que es?..
Al darme cuenta de lo que estábamos viendo, mi cara se transformaba en lo que podemos describir como completo asombro. -”Son carros, son vehículos haciendo una fila, una increíblemente larga fila!!”- Rápidamente el asombro se transformó en felicidad, casi, casi quería llorar, pues había soñado con esto.. Lo había imaginado tanto, y ahora, lo tenía frente a mi. Como cuando dices que lo sueños se hacen realidad pero no tienes un ejemplo rápido para demostrarlo, yo en ese momento lo tenía frente a mi. Un espejismo en el desierto tomaba forma frente a nosotros. Miles y miles de autos, camiones, motos, motorhomes, autobuses, trailers, etc. Todos con un mismo destino, un mismo objetivo, todos tan locos como nosotros. Ya sentía la camaradería por todos lados. -”¡hermanos, hemos llegado!”-

¡Espera el tercer y ultimo articulo sobre nuestra experiencia en el Burning Man la siguiente semana!

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