Dia 40 – Oficialmente el día mas cansado

A pesar de que hoy fue uno de los días que menos pedaleamos y que menos distancia recorrimos, también fué el día que mas difícil y cansado.

Cuando salimos del camping, un fuerte viento nos tomo “por sorpresa”, y digo sorpresa pues ya teníamos conocimiento de estos vientos de la región.
Apenas habíamos avanzado unos cuantos metros, cuando un fuerte viento de lado nos golpeo, l-i-t-e-r-a-l-m-e-n-t-e, haciendo que mi alforja frontal se abriera y dejara en liberad las docenas de recibos y documentos que traía conmigo para que volaran a gran velocidad en dirección al mar. Cuando vi salir volando mi pasaporte, cual ave salvaje que busca libertad después de haber sido encerrada en una jaula, entré en shock! solo un milagro podría salvarme de quedar sin de pasaporte pues ya los demás papeles habían avanzado una gran distancia, mostrándole la ruta hacia la libertad.

Mi bici se mantuvo por un momento parada aun manteniendo un el equilibrio mientras yo corría entre el lodo y piedras tratando de recuperar la mayor cantidad de documentos posible.
Mar, desde el camino, captaba con su cámara fotográfica los momentos de mi agonía, mientras reía a carcajadas, divirtiéndose con el espectáculo que yo estaba dando.
El inicio de este día sería una clara muestra de lo que estaba por venir; viento, viento, mas viento y mas y mas y mas viento.
Cuando llegamos a la carretera, supimos que no sería un día fácil. Comenzamos a pedalear con un poco de viento de lado, el cual nos empujaba fuera del camino. Así lo hicimos por un rato, hasta que las condiciones se tornaron casi imposibles para continuar pedaleando, por ello, decidimos bajar de las bicis y caminar un poco. Después de un rato caminando, intentamos subir de nuevo a las bicis, solo para darnos cuenta que era mucho mas difícil pedalear que caminar.
Caminamos por varios kilómetros empujando nuestros vehículos, con los ánimos un poco bajos, pero siempre con la esperanza de que el viento bajara y pudiéramos continuar pedaleando, pero cuando vimos a lo lejos unas extrañas figuras gigantes sobre unos cerros, sentimos como el miedo entraba en nuestro cuerpo, apoderándose primeramente de nuestra cabeza y después de nuestro corazón. Aquellas figuras no eran otra cosa que nuestros temidos enemigos “Los Molinos de Viento”! (que en realidad no son molinos, son generadores eólicos pero me gusta la imagen en la mente de los molinos del Quijote). Lo peor estaba por venir, pues desgraciadamente,la dirección en que estos generadores encaraban, era contraria a nosotros, pues nos daban la espalda, lo cual solo puede significar una cosa: Fuertes vientos de frente!

Cuando llegamos cerca de estos generadores, el viento era ya demasiado, y eso que apenas estábamos subiendo el cerro del lado en que el viento no es tan fuerte, pues del otro lado el viento es empujado hacia arriba, lo que sabemos, nos dificultará el descenso. Mientras subimos paso a paso empujando las bicis, recuerdo que Pau nos habló de un viento que sopla en la región, llamado “Tramontana”. Este viento es tan fuerte y tan duradero, que nos recomendó tomar un tren a cualquier lugar fuera de la región y de ahí continuar nuestra aventura. “Le gente llega a suicidarse debido al viento” nos dijo. Yo no entendí como es que el viento puede ser causa de suicidio, no lo entendí en ese momento, pero ahora, que estoy cansado de empujar la bici, que no escucho a Mar cuando habla, que veo a motociclistas refugiándose del viento, fuera de la carretera, empiezo a entender que no es “él” viento en sí el problema, sino las condiciones que logra en tu cabeza. Se siente un desanimo total.

Cuando llegamos a la cima, descansamos un poco, comemos algo de fruta y nos subimos a las bicis para rodar cuesta abajo. Pero oh sorpresa! las bicis no avanzan! hay que empujarlas hacía abajo!!! Esto resulta completamente desalentador. Así que una vez mas, estamos caminando y empujando nuestras bicis. No es tan difícil pero si ridículo!.

Ya el plan para el día de hoy se ha perdido.

Algún tiempo después, podemos subir y pedalear. Llegamos a la ciudad de Narbonne y encontramos lo que sería el camping mas caro de todo nuestro recorrido. Aun así, estamos felices de que este día haya terminado. Mañana si todo sale bien, estaremos en Montpellier.

Horas pedaleadas: 02:35
Distancia recorrida: 41 kms.
Distancia recorrida total: 2081 kms.
Velocidad promedio: 10 Km/h
Velocidad Maxima: 35 km/h

 

 

2 thoughts on “Dia 40 – Oficialmente el día mas cansado

  • November 8, 2016 at 3:51 pm
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    Me encantó. Que lindas experiencias nos dejan los viajes. Aunque en ese momento, qué sufrimiento! jaja
    Saludos!!

    • November 10, 2016 at 2:04 pm
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      Gracias Xilvia, si, Es una extraña combinación de dolor, agonía y felicidad Haha. Saludos!

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