Burning Man, Nuestra Experiencia #1 Comprando los boletos

¿BURNING MAN?

Cuando ves uno de esos videos tan comunes en facebook, donde se muestran espectaculares imágenes de lugares y gente haciendo cosas extraordinarias, ¿te sientes suficientemente motivado como para que el siguiente click que hagas sea para googlear y obtener más información, buscar costos y ver el calendario para apartar fechas? A nosotros nos pasa muy seguido, pero este no fue el caso.

Imagen cortesía de Scott London

No recuerdo cuándo fue que escuché sobre el Burning Man por primera vez, pero ciertamente no fué en Facebook.

Recuerdo a las personas que me hablaron de “él” antes de ver algunas imágenes y videos. Creo que por mucho tiempo lo ví como algo lejano debido principalmente al costo que representa un viaje al desierto profundo de Nevada, USA.


Un amigo en Los Angeles me contó con gran entusiasmo sobre su experiencia, me habló de lo impresionante que es presenciar la magnitud del evento;

las máquinas, los carros, la gente, el arte, la locura que ahí se vive.. ¡es algo que debes vivir al menos una vez en la vida!-.

Mientras dibujaba en el suelo la estructura de Black Rock City ó BRC (la ciudad que se construye durante el festival), me contaba sobre cómo están trazadas las calles en forma de reloj, como algunas llevan como nombre, horas y minutos, y como la gente acostumbra robarse los letreros, creando un caos.    –Hay mucho polvo, el cual se vuelve un lodo super pegajoso cuando llueve. No hay duchas, solo si tu llevas agua para bañarte, pero hay una persona que lleva camiones con agua para que la gente se bañe, eso sí, si te quieres bañar, deberás hacerlo en un escenario, desnudo a la vista de todos.

La gente siempre lleva consigo un vaso, pues todo mundo regala alcohol en todas sus presentaciones-.   etc, etc, etc. Todo esto me explicaba, mientras yo “babeaba” imaginando tal paraíso.

Este amigo no es del tipo de los que les gusta la música electrónica, no es de los que les gustan los eventos masivos o pasarla mal expuesto a condiciones extremas. Él tiene alrededor de 70 años y ha asistido ya tres veces. Si eso no te dice algo..

 

Decidido, el siguiente año, ¡Nos vamos al Burning Man!

 

Comprando los boletos, primer intento.

Bueno, si el lugar es tan grande, tan remoto y llegar ahí es tan caro, seguramente sobrarán boletos suficientes como para no preocuparnos tanto por ellos, digo, no es como cuando U2 anuncia la venta de boletos para un concierto con un año de anticipación, los cuales se acaban en una hora.. ¿o si…? ¡Oh, pero que iluso puede ser uno cuando no ha dado un buen clavado en el océano de información que las diferentes páginas del evento ofrecen.. pero qué iluso..

 

Para comprar los boletos hay que leer, leer y leer, dar los pasos correctos en tiempo y espacio, crear un perfil, registrarse como un deseoso comprador de fantasías, afirmar, reafirmar y confirmar que quieres ser un burner, que estás dispuesto a dar gran parte de tu atención y tiempo con tal de ser un digno ciudadano de la efímera BRC. Y aun así, solo si tienes suerte, serás uno de los 70,000 habitantes que respiraran las delicias del polvo que todo lo cubre en Playa.

 

Así, un día me encontré frente a dos laptops (por si una de ellas fallaba), internet a alta velocidad, dedicado exclusivamente para proveer la mejor y mas rapida conexión. Con una flor de tarjetas bancarias en el escritorio, dispuestas a ser ultrajadas si “él” nos lo permitía. La hora se acercaba y mi corazón latía conforme la cuenta regresiva disminuía. ¡Ahora, Click en comprar! .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. .. Unos minutos después.. Nada.. Todos los boletos se han vendido.. WTF!!!!!???? que que????? aaarrrgggjhhhh!!!

Y entonces en mi, como en tal vez cientos de miles de personas alrededor del mundo, comienza un ciclo de sentimientos encontrados; enojo, tristeza, alivio, enojo de nuevo, queja, queja en Facebook, queja en Twitter, queja por aquí, queja por allá, pero nada cambia.. Este año, no vamos al Burning Man..

 

Así pasó un largo año, en el cual pudimos asistir al festival Envision en Costa Rica (muy bueno tambien por cierto), y uno que otro viaje por aquí y por allá. Ya se llegaría el tiempo de intentar de nuevo la compra.

 

Un año después..

La fecha estaba registrada, el día de la venta estaba más que marcada en el calendario. Solo que había un pequeño problema, justo ese día estaríamos disfrutando de las delicias de la playa en Zipolite, Oaxaca, muy probablemente con un precario WIFI, tal vez sufriendo alguna inusual resaca, en fin, que muy seguramente este año tampoco iríamos al Burning.

Y como no hay fecha que no se cumpla, el día llegó..

 

Nos encontrábamos, efectivamente, en la playa desayunando, frente al mar, en un pequeño hotel que nos permitió acampar y donde normalmente tomábamos nuestro primer alimento, cuando la alarma me recordó que dentro de una hora más, iniciaba la venta para el Burning Man 2016. Así que pensé “¿valdrá la pena siquiera intentarlo?, no tengo mi macbook pro conmigo para asegurar compatibilidad con la página de cobro”. Solo tenía mi viejo Ipad 2, con la pantalla rota y problemas de congelamiento repentino. Sin embargo pensé, “no tengo nada mejor que hacer ahora, ¡intentemoslo!”

Mar, quien también tiene un perfil como burner, tenía consigo su iphone, ella de igual forma intentaría por su parte comprar dos boletos. Así que con Ipad en mano y unas cuantas tarjetas bancarias sobre la mesa, esperamos.. Cuando se llegó el momento, una amiga gritó “¡atención todos, quién esté conectado al WIFI, haga el favor de salirse por un momento, que mi amigo está tratando de comprar boletos para el Burning Man!”. No se cuantas personas le hicieron caso pero la señal si no era rápida, al menos era estable.

 

 

Cuando la cuenta regresiva llegó a su fin, di click en comprar. Un par de minutos después apareció la opción de comprar dos boletos. ¡No lo podía creer!, rápidamente opté por tomarlos, solo para que el Ipad se congelara una vez mas en el proceso. Todo había acabado, casi llego a tocar el cielo, pero una vez mas, la suerte no estaba de mi lado. Triste y derrotado, inicié el “reseteo” de mi obsoleto ipad, lo que me llevo sorprendentemente no mas de dos minutos, así que una vez mas, intenté entrar a la pagina y tratar de comprar mis boletos, claro, con todo el conocimiento de que esto era mas que imposible debido al tiempo transcurrido, sin embargo, para nuestro asombro, una vez mas me dió la opción de comprar mis dos boletos. “¡Esto es un milagro!”  no hay nada que pensar, comprar, comprar, ¡comprar!.

 

Al terminar la transacción, gritamos de felicidad.. Nos abrazamos y nuestros amigos nos felicitaron. Corrimos a tomarnos la foto de recuerdo, una selfie con el Ipad, Mar, el mar y yo.

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De repente, una sensación de angustia recorrió todo mi cuerpo.. ¡Ibamos a asisitir al festival mas grande y extremo del mundo!, no habíamos podido comprar un pase para vehículo, (el cual se requiere si se piensa llegar en carro),  no tenía idea de cómo llegaríamos hasta allá. Aún faltaban varios meses, pero como ya hemos visto, no hay fecha que no se cumpla y había mucho que leer, mucho que planear y mucho que preparar.

 

Ya tenemos los boletos para el Burning Man, ¿y ahora?

Los siguientes meses pasaron muy rápido, pero todo el tiempo sin saber cómo llegaríamos a BRC. Debido a las reglas, no podíamos intentar comprar un pase para vehículo sino hasta un mes antes del festival, por lo que tampoco podíamos comprar los boletos de avión.

Pasó el tiempo, se llegó la fecha de compra. Ese día me encontraba manejando de Las Vegas a San Diego y ya había seleccionado el mejor Starbucks que conocía en ese trayecto, donde llegaría con una hora de antelación, desayunaría algo y mientras tomaba mi café, intentaría pasar una vez más, por todo el vía crucis que el sistema de ventas de boletos del Burning Man es. Y una vez mas, Mar desde México, en su laptop, haría lo mismo.

¡La suerte estuvo de nuestro lado otra vez, teníamos ya nuestro pase de vehículo! Ahora solo faltaba el vehículo y los boletos de avión.

Por suerte, utilizando millas acumuladas, los boletos de avión fueron gratis. Volaríamos a Seattle, donde pasaríamos unos días con mi hermano para luego trasladarnos a Port Townsend, donde mi hermana y mi cuñado nos prestarían una camioneta tipo Van, la cual conduciríamos por unos 1200 kms. al sur, hasta el pueblo de Gerlach, NV. La antesala de BRC.

El plan logístico estaba hecho, más o menos..

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4 thoughts on “Burning Man, Nuestra Experiencia #1 Comprando los boletos

  • September 28, 2016 at 4:10 am
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    ¡¡¡No más de imaginarme como se la pasaron!!! ¡¡¡Yeaaaahhhhhhhhhhh ????!!!

    • September 30, 2016 at 1:45 am
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      Si estuvo muy chido!! Pronto habra mas fotos y videos del burning man por aquí hehehe

  • September 26, 2016 at 5:18 pm
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    Lo vivo y lo revivo cuando te léo!!!!

    • September 30, 2016 at 1:45 am
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      Alun dia regresaremos..

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