Una Semana en Isla Mujeres -Día 02- La mejor playa de la Isla

La noche fue cálida, despertamos en repetidas ocasiones dentro de una habitación desconocida, el murmullo del mar llega hasta nuestros oidos para recordarnos que no es un sueño.
Llegando la mañana me encuentro durmiendo como un bebé.
Despierto tarde.

 

Al salir del cuarto, Sonny (nuestro teddy bear) se encuentra un amigo.. ¿o amiga?

 

Vivir en una isla plagada por extranjeros venidos de extrañas tierras en donde es común pagar 15 dólares por una comida, no es barato.

Desayunamos en uno de los 4 locales de comida que hay en el pequeño mercado de Isla Mujeres. Los precios aquí, al igual que la comida, son mucho más digeribles.

 

Como una amenidad extra, nuestro hospedaje cuenta con hielera, así que le metemos algunas cervezas y hielo para luego dirigirnos a playa norte, la playa mas bonita de la isla y la número 09 segun la lista de las playas mas bonitas del mundo.

A pesar de encontrarnos con una playa atiborrada de turistas, encontramos espacio debajo de algunas palmeras y colocamos nuestro tapete.

Efectivamente, la arena es como un blanco polvo suave al tacto, definitivamente de las mejores de México.

 

“En Playa Norte, un constante desfile de cuerpos que van desde los más esbeltos hasta los más descuidados, cruza sin cesar de un lado a otro”

Un constante desfile de cuerpos que van desde los más esbeltos hasta los más descuidados, cruza sin cesar de un lado a otro. Los más jóvenes se auto fotografían hasta el cansancio, mientras que grupos de turistas extranjeros retirados se saludan y se reúnen, lo que parece ser ya una costumbre entre los expatriados.

Yo, ansioso por volar mi nuevo drone, hago todo el circo que es el dejarlo listo para volar, solo para darme cuenta que Isla Mujeres está marcada como una zona de NO VOLAR. Esto debido a la base aérea que aquí se encuentra, la cual está a escaso 1 km de donde mi drone intenta despegar. Al parecer solo tengo que registrar mi número de teléfono y aceptar la responsabilidad de lo que pueda suceder en caso de un accidente, y con justa razón pues más tarde, un helicóptero del ejército hace constantes rondines a baja altura, pasando muy cerca de donde estamos.

Finalmente logro hacer que el drone despegue y con la preocupación de una madre que manda a su hijo a la escuela por primera vez, le quito la configuración de principiante y lo veo alejarse, no sin antes darle mi bendición.

El día transcurre, las latas de cerveza se han vaciado y es tiempo de ir a cenar.

 

Esta vez, son los puestos de comida callejera los que sacian nuestro apetito, yo, una torta de carne asada, Mar, tamal de pollo y ensalada, todo por una quinta parte de lo que hubiéramos pagado en un restaurante en la calle principal.

Compramos la tradicional marquesita y caminamos un rato para conocer el pueblo, una increíble luna nos sorprende al dar la vuelta en una esquina, estamos en el malecón ¡y es hermoso!

 

Finalmente cerramos el día en el balcón de nuestra habitación con un par de bebidas dadoras de sueño, 100 mts. frente a nosotros, el mar nos vuelve a hipnotizar con su constante murmullo de olas venidas de lejanos lugares..

Judios en Isla Mujeres – Día 03 –

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