Una Semana en Isla Mujeres -Día 04 – Exploramos la parte no turistica de la isla

Cuando pasas varios días en una isla tan pequeña, buscas y experimentas la vida local.

Salimos a correr antes de que aclare el cielo. Esta vez, vamos más a la zona central.
En Isla Mujeres, existe un aeropuerto de uso general y militar, pero la realidad es que está un poco abandonado, parece solo dar hospedaje a un helicóptero que usa el ejército para dar rondines al rededor de la isla y hacer sentir seguridad al turista.
Debido a su soledad, se permite a quien así lo desee, correr dentro de la pista de aterrizaje, una experiencia que pocos lugares ofrecen y que a nosotros nos llena de energía y sonrisas al correr y jugar a ser aviones.

Más adelante, hay unas salinas que ya no son usadas, pero que fueron las que dieron una razón para que los primeros asentamientos se dieran en la isla, ya que antiguamente, en la era prehispánica, la sal de Isla Mujeres era comercializada con habitantes que llegaban desde lo que hoy es Honduras, Guatemala y Belize.
Justo donde terminan las salinas, inicia la “otra” Isla Mujeres, un lugar donde los trabajadores de la isla viven en casas sencillas, rodeados de un contorno de grandes residencias postradas a las dos orillas de la isla, acaparando la mejor vista.
Terminamos ahí nuestro carrera y damos vuelta para regresar y descansar una vez en playa norte, la que hasta hoy, parece ser nuestra favorita.

Antes de dirigirnos a la playa, pasamos al súper “Aki”, pues hoy es “jueves de locura” y sería un pecado no aprovechar los bajísimos precios. Al parecer todos los habitantes de la isla saben de estas rebajas. El súper está abarrotado, compramos cerveza, atún preparado y algunas frutas.

Mientras Mar prepara la comida en nuestra cocinita, observo un portallaves con “bombas” Yucatecas escritas y le comento a Mar:
—Estos Yucatecos, tan buenas personas siempre, tan sencillos e inocentes, mira los versos que hacen, muy inocentes —
Pero ella me responde:
—Mmm, ellos siempre tienen doble sentido —
Leo una vez más los versos y me doy cuenta que el inocente es otro.

Punta Sur de Isla Mujeres – Día 05 –