Una Semana en Isla Mujeres – Día 06 – El famoso amanecer de México

Isla Mujeres duerme, conducimos entre las tranquilas calles del centro en total calma, son las 06:00 am

Despertamos a las 05:00 am. Hoy tenemos una cita, la más importante de nuestra estadía en Isla. Ayer, la estrella que reina nuestro sistema y nosotros, quedamos muy formalmente de vernos en Punta Sur, justo al amanecer. Ella difícilmente llegará tarde, pero nosotros si no nos apuramos, nos perderemos del espectáculo que día con día se repite en esta parte de la isla.

Isla Mujeres duerme, conducimos entre las tranquilas calles del centro en total calma, son las 06:00 am y aunque tenemos tiempo de sobra, no nos detenemos en lugar alguno. Así, aun a oscuras, llegamos al extremo más al Sur de la Isla, y más al Este de todo México. El objetivo; saludar al sol y agradecer todo lo que hemos vivido en este espectacular paraíso.
Colocamos nuestros tapetes e iniciamos la práctica. El cielo aclara anunciando su llegada.

Con la puntualidad que solo Él conoce, a las 07:12 asoma su brillante y rojizo cuerpo en el horizonte. Nuestros corazones se aceleran, la felicidad nos inunda y continuamos los saludos a su majestad. El viento y la brisa nos refrescan constantemente. ¡Lo hemos logrado! Somos los Mexicanos más al Este en este momento en toda la república y hemos recibido el nuevo dia agradeciendo a nombre de toda una nación.

Aprovecho para hacer unas tomas con el drone para después, emprender el regreso al centro. Debemos retornar el carrito de golf y esperar que el viento nos permita ir a hacer snorkel en el MUSA (Museo Subacuático).

Durante los dos días anteriores, hemos tratado de hacer el tour al MUSA pero la Capitanía de Puerto no ha otorgado permisos para salir debido a los fuertes vientos. Eddy, nuestro contacto ha estado muy al pendiente y nos a mantenido al tanto cada dia sobre las condiciones climatológicas.
—A partir de las 08:00 horas, las actividades náutico recreativas en Bahía Mujeres quedan abiertas para todo tipo de embarcaciones — Nos dice el mensaje que recibimos de Eddy.

El tour que contratamos nos cuesta $550 pesos, al parecer es un precio especial pues aunque recibimos el boleto oficial, nos piden no divulguemos entre los demás pasajeros lo que hemos pagado ya que el precio regular es de $800 pesos. Suponemos que como hemos estado en contacto por varios días e incluso hemos charlado con Eddy, recibimos un trato especial, y claro, somos Mexicanos, y para los Mexicanos, muchas cosas son más baratas en el Caribe.
Todo el recorrido incluye: equipo de snorkel, transporte y comida, la cual es deliciosa. La primer parada es para visitar a la Virgen Maria, una estatua sumergida a escasos dos metros y que se encuentra rodeada de miles de peces de colores, un espectáculo digno de admirar. Hacemos la segunda parada en una playa en la que se encuentra el restaurante que nos dará los alimentos. Aquí bajan los turistas que optaron por solo hacer el tour de la Virgen Maria. Los demás continuamos mar adentro para encontrarnos con el MUSA.

El viento que aún prevalece, hace que las olas tomen una considerable altura, nuestra embarcación salta sobre ellas dando golpes al caer, golpes que se transfieren a nuestros machacados cuerpos. Unos minutos después, paramos en medio de la nada.
—Aquí es — grita el capitán.
Las olas parecen formar grandes muros que van y vienen, pero ya estamos aquí, no hay marcha atrás, ¡al agua!. Apenas nos colocamos el visor y snorkel cuando ya podemos apreciar el surreal espectáculo. Cientos de estatuas han sido colocadas en el fondo marino con la intención de que, con el tiempo, se creé una barrera de arrecifes. Son hombres y mujeres a escala real en diferentes posturas. Al fondo, un grupo de buzos las examinan detenidamente. Nosotros desde arriba observamos admirados la increíble escena.
Nuestro guía nos lleva de un punto a otro para no perdernos nada. En alguna parte, un automóvil Volkswagen aparece de la nada, en otro, personas que parecen haber enterrado la cabeza en la arena forman un extraño grupo. Así, las varias secciones del MUSA nos sorprenden una y otra vez, mientras que las olas nos suben y bajan constantemente.
Por seguridad de todos los turistas, es obligatorio el uso del chaleco salvavidas, así seas el mejor nadador del mundo no te permiten quitartelo. Pido al guía haga una excepción conmigo pero sin éxito. Al final y después de una buena charla y de ver como intento una y otra vez sumergirme sin lograrlo, me pide que me acerque y él mismo me lo quita, ¡siento una gran libertad!. Hago dos o tres inmersiones para observar las estatuas un poco más de cerca. Algunas muestran ya corales enganchados a ellas, con pececillos multicolores que las habitan.

De regreso paramos en el restaurante, donde nos esperan los demás ya sentados en la mesa. El capitán llega con lo que parece un pescado “al pastor”. 
—Se llama “Tikin Xic” — nos explica el capitán.
— Está preparado a las brasas pero adobado con achiote, por eso el color. Se vale repetir las veces que quieran — termina diciendo el capitán. Devoro mi primer plato y me sirvo de nuevo, ¡es delicioso!.

De vuelta en el centro, preparamos una vez más lo que nos llevaremos a la playa, donde pasamos nuestro último atardecer en “Mujeres”, como algunos le llaman a la Isla.
La zona Norte de Playa Norte es la que nos gusta más. Debido al bar y la música que ahí se toca, la gente más joven es atraída a esta área, Por las tardes, un señor lleva contenedores con jabón para hacer burbujas gigantes. Es un bonito espectáculo en el que quien quiera puede participar.

Siendo ya de noche y habiéndose ido la mayoría de las personas, nos relajamos y nos acostamos en nuestro tapete, escuchando los últimos “beats” que el dj del bar ah dejado tocando mientras recoge sus cosas. Solo quedamos algunas parejas entre las sombras. Observamos el cielo, una suave brisa mueve las palmeras, detrás de su copa, millones de estrellas brillan ya. La noche perfecta para cerrar una aventura mas, un pueblo Mexicano mas del cual quedamos enamorados.

Diariamente por la mañana, miles de turistas llegan a Isla mujeres para conocer sus encantos, y diariamente por la tarde, miles más regresan a Cancún. Pero si tú quieres experimentar un poco la vida de una Islita, esta es una de las mejores opciones que México nos ofrece, por lo que en el siguiente artículo compartiremos consejos y contactos para que puedas pasar un par de días y sin gastar tanto dinero, algo difícil en un lugar donde gran parte de su flotante población está acostumbrada a pagar hospedaje y alimentos al doble que el promedio del Mexicano. Y quién sabe, tal vez te guste tanto como a nosotros y decidas ¡pasar una semana entera en ella!